Casos de Éxito

Un viaje profesional marcado por la innovación, el crecimiento constante y el compromiso con la excelencia

⁠Incendio del Árbol Coca-Cola 2003.

Entre el años 2000 y 2004 años con año la temporada navideña marcaba su inicio con el encendido del Árbol Coca-Cola en la Puerta de los Leones del Bosque de Chapultepec.

Ambos eventos concentraban a más de cinco millones de personas; por lo que su manejo obligaba una comunicación clara, sencilla y oportuna para evitar accidentes que involucrarán a niños y familias.

En Noviembre de 2003, el encendido del Árbol Coca-Cola se programó para el viernes por la noche; en dicho evento de grababa una comunicación clara programa especial y al día siguiente tendría lugar la tradicional Caravana Coca-Cola.

Tras concluir la grabación del programa el viernes por la noche, un corto circuito terminaría en minutos con el Árbol Navideño. Los noticieros de esa noche abrieron dando cuenta del incidente.

Mediante un protocolo de comunicación para ese evento, se informó claramente a los medios sobre lo sucedido en cuestión de minutos. Toda vez que en dicho incidente no se registraron pérdidas humanas ni mayores consecuencias el incidente se volvió una anécdota que si generó la cancelación de la Caravana Coca-Cola del día siguiente. Por lo que hubo que habilitar acciones de comunicación por perifoneo y mediante cortes en Radio y Televisión para cancelar el evento.

⁠Aplicación del ISR a Prestaciones y Vales de Despensa. (2003-2012)

Por más de una década en cada proyecto de Reforma Fiscal como parte del presupuesto de egresos de la federación, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público presento la iniciativa para gravar las prestaciones de Despensa de los Trabajadores.

Durante ese periodo año tras año se apoyó con estrategias de comunicación y cabildeo a las empresas asociadas de la Asociación de Sociedades Emisoras de Vales ASEVAL. (Prestaciones Universales, Accor, Sodexo, Efectivale, )

Se instrumentaron recorridos de medios, entrevistas uno a uno con directivos de medios y líderes de opinión, conferencias de prensa, reuniones con legisladores, líderes sindicales y autoridades para lograr se respetarán los derechos fundamentales de los trabajadores.

Al paso de los años se logró negociar porcentajes de excensión para lograr que quienes percibían menores salarios no tuvieran que cubrir impuestos por las prestaciones de despensa y alimentos.

Seguridad nacional vs. Interés mediático (Agosto de 2008 y Marzo de 2012)

En México, hablar del fenómeno de la migración implica dos vertientes en apariencia irreconciliables, pero igualmente importantes para nuestro país, tanto por sus implicaciones políticas, como diplomáticas, en materia de seguridad y por supuesto en materia económica. Por un lado, la migración legal; ya sea con fines turísticos, recreativos, de estudios, académicos o de trabajo y, por el otro, la migración indocumentada; quizás la más visible y controvertida, por el notorio interés que genera en los medios de comunicación, la marea humana que día a día cruza nuestra frontera sur y se desplaza hacia la frontera norte en busca del mal llamado “sueño americano”, el cual a menudo se transforma en pesadilla incluso, mucho antes de cruzar la frontera estadounidense.

En el contexto actual, los flujos migratorios representan un desafío cada vez más complejo para los países de tránsito y destino, como México. La migración ya no puede entenderse como un fenómeno limitado al movimiento de personas en busca de mejores oportunidades; es un proceso dinámico que afecta las dimensiones políticas, económicas y culturales de las sociedades involucradas. “La migración no solo es un flujo de personas, sino también de capital humano, cultural y político, que puede redefinir las fronteras económicas y sociales de los países receptores». Este planteamiento subraya la necesidad de repensar las políticas migratorias desde una perspectiva integral y multifacética. 

El caso de México es particularmente relevante. Al ser un país que funciona como origen, tránsito y destino de migrantes, enfrenta retos únicos. Por un lado, debe responder a las expectativas de cooperación internacional, especialmente con Estados Unidos, en materia de control migratorio y seguridad fronteriza. Por otro lado, debe abordar las implicaciones sociales y culturales que conlleva la recepción de migrantes en un entorno marcado por desigualdades estructurales y limitaciones institucionales. Este equilibrio es difícil de alcanzar, pero esencial para evitar que la migración sea vista exclusivamente como una amenaza y no como una oportunidad para el desarrollo y el intercambio cultural.

En este contexto, entre 2008 y 2012 se instrumento una Estrategia de Comunicación clara, transparente y oportuna para hacer frente al fenómeno migratoria; lo que implico la implementación de un Cuarto de Guerra con Protocolos que permitió cambiar la comunicación y emprender acciones conjuntas con otros países de la región.

Una visión del Turismo en tiempos de Crisis (COVID-19).

La actividad turística en México y, particularmente, en el estado de Quintana Roo, fue impactada por la pandemia de COVID- 19. El Coronavirus, declarado como pandemia por la Organización Mundial de la Salud en marzo de 2020, obligó a imponer restricciones de viaje y medidas de distanciamiento social para
prevenir su propagación.

La pandemia de COVID-19 dejó una marca indeleble en la industria turística global, y México no fue la excepción. El sector turístico, que históricamente ha sido un motor económico y cultural clave, enfrentó una paralización sin precedentes debido a las restricciones de viaje y las medidas de distanciamiento social implementadas para controlar la propagación del virus. Según la Organización Mundial del Turismo (OMT),xli «la pandemia de coronavirus provocó un descenso del 72% en las llegadas de turistas internacionales en 2020 y del 71% en 2021, en comparación con 2019. Esto representa una pérdida de 2,1 millones de llegadas internacionales en ambos años combinados». Esta drástica caída en los flujos turísticos no solo afectó los ingresos económicos de las naciones, sino que también puso en
riesgo millones de empleos en todo el mundo.

En el caso de México, el impacto fue especialmente notable en estados como Quintana Roo, cuyo turismo representa una proporción significativa de su Producto Interno Bruto y una fuente vital de empleo para sus habitantes. La suspensión de vuelos internacionales, el cierre temporal de hoteles y la reducción drástica del flujo de visitantes no solo afectaron a las grandes cadenas hoteleras, sino también a miles de pequeños negocios locales que dependen del turismo, como restaurantes, guías turísticos y transportistas. Este escenario puso de manifiesto la vulnerabilidad de las economías que dependen en gran medida del turismo y la necesidad urgente de diversificar sus fuentes de ingresos. Además, el impacto en el turismo no se limitó al ámbito económico. También se tradujo en un profundo cambio en la manera en que las personas perciben los viajes y las experiencias turísticas. La pandemia trajo consigo un replanteamiento de prioridades, donde la salud y la seguridad se convirtieron en factores determinantes para los turistas. Esto obligó a los destinosa adaptarse rápidamente, implementando protocolos de bioseguridad y certificaciones que garantizaran entornos seguros para los visitantes. Sin embargo, estas medidas, aunque necesarias, no lograron compensar completamente las pérdidas económicas y sociales generadas por la crisis.

La pandemia de COVID-19 representó un golpe devastador para la economía global, y el turismo, uno de los sectores más dinámicos y significativos, fue especialmente afectado. Según el World Travel & Tourism Council (WTTC), «el turismo representa el 10% del PIB mundial y 1 de cada 10 empleos a nivel global. En 2020, debido a la pandemia, se perdieron cerca de 100 millones de empleos en el sector turístico, lo que afectó especialmente a las economías en desarrollo».xlii Este dato pone de manifiesto la magnitud del desafío al que se enfrentó la industria turística y la
interdependencia entre el turismo y otros sectores económicos.

En México, donde el turismo constituye una parte fundamental del Producto Interno Bruto (PIB) y un motor crucial
para la generación de empleo, el impacto económico fue significativo. Las restricciones de viaje, el cierre de fronteras y la suspensión temporal de operaciones de aerolíneas y hoteles llevaron a una pérdida masiva de empleos y a la quiebra de muchas empresas, especialmente pequeñas y medianas, que dependen directamente del flujo turístico. Este impacto no solo se 141reflejó en los ingresos de las grandes ciudades turísticas, sino también en comunidades locales, cuya economía se sustenta en actividades relacionadas con el turismo, como la artesanía, la gastronomía y los servicios de transporte. El golpe económico también resaltó la vulnerabilidad de las economías dependientes del turismo frente a crisis globales. Países y regiones altamente turísticas, como Quintana Roo en México, tuvieron que enfrentarse a la difícil tarea de equilibrar las medidas de contención sanitaria con la necesidad de reactivar una industria esencial para su sostenibilidad económica. Esta situación dejó al descubierto la necesidad de una mayor diversificación económica y una planificación estratégica que permita al sector ser más resiliente frente a crisis futuras.

Asimismo, el contexto actual plantea preguntas importantes sobre la sostenibilidad y la equidad en el sector turístico. Si bien las economías desarrolladas tienen mayor capacidad para implementar políticas de recuperación, las economías en desarrollo, como la de México, enfrentan desafíos adicionales para garantizar la recuperación de los empleos perdidos y la reactivación de la actividad económica. Esto subraya la importancia de la cooperación internacional y la implementación de estrategias de recuperación inclusivas que prioricen no solo el crecimiento económico, sino también el bienestar de las comunidades más afectadas

⁠El Consumo de Sustancias en Destinos Turísticos.

El turismo en el Estado de Quintana Roo ha experimentado un crecimiento significativo durante el período comprendido entre 2016 y 2022. Considerado uno de los destinos turísticos más importantes de México, Quintana Roo se ha destacado por sus playas de arena blanca, aguas turquesas y su ambiente tropical.

En los últimos años, la industria turística ha sido motor económico de Quintana Roo, generando empleo y atrayendo inversión tanto nacional como extranjera. Durante este período, se observó un incremento significativo en el número de turistas que visitan el estado, tanto a nivel nacional como internacional.

En 2016, Quintana Roo recibió aproximadamente 18 millones de visitantes, cifra que se ha incrementado de manera constante año tras año. En 2019, antes de la pandemia de COVID-19, se registró un récord de más de 24 millones de turistas en el estado (24,269,042). Sin embargo, debido a las restricciones y medidas sanitarias implementadas en 2020 y 2021 a causa de la pandemia, la llegada de turistas se vio afectada significativamente. El turismo sostenible y el cuidado del medio ambiente han sido temas centrales en la promoción turística de Quintana Roo.

Se han implementado diversas iniciativas y acciones para preservar los ecosistemas naturales y fomentar un turismo
responsable. La protección de los arrecifes de coral y la fauna marina han sido objetivos prioritarios para las autoridades estatales.

En cuanto al turismo de negocios, Quintana Roo se ha posicionado como un destino atractivo para la realización de eventos y convenciones. La infraestructura hotelera y de servicios en destinos como Cancún y Playa del Carmen ha permitido la organización de congresos y ferias de gran envergadura.

En este escenario de los últimos años, al igual que en distintas entidades federativas de México, ha venido incrementándose la inseguridad y la presencia de actos violentos en el estado, derivada del enfrentamiento de grupos de la delincuencia organizada que pelean las plazas y regiones para controlar la distribución y comercialización de drogas y sustancias.

En el caso de Quintana Roo y sus destinos, la situación era grave ante el involucramiento de turistas internacionales y
nacionales que hacían caso omiso al marco legal al adquirir y consumir sustancias, sin importar las consecuencias que esto pudiera implicar.

Ante este escenario, el Gobierno del Estado reforzó las acciones de las autoridades de seguridad que actuaron en coordinación con la participación de los tres niveles de Gobierno para recuperar espacios públicos y limitar el actuar de los grupos delictivos.

Estas acciones debieron ser reforzadas con una estrategia de Comunicación que implicó por un lado, a visitantes extranjeros y nacionales y por el otro, a medios de comunicación extranjeros y nacionales para generar una amplia difusión de las acciones que llevaban a cabo las autoridades, así como de las consecuencias legales que podría implicar, el adquirir y consumir sustancias en los destinos turísticos de la entidad.

En el último trimestre de 2021, el Gobierno de Quintana Roo implementó una estrategia innovadora denominada «Sé parte de la solución» (Be Part of the Solution) para abordar el consumo de sustancias en sus destinos turísticos. Esta iniciativa se llevó a cabo con el objetivo de garantizar la seguridad y el bienestar de los turistas, así como de preservar la reputación y el atractivo de Quintana Roo, como un destino turístico de primer nivel.

La estrategia se centró en el fomento de una cultura de responsabilidad y conciencia entre los turistas extranjeros y
nacionales, buscando reducir el consumo de sustancias ilícitas y promoviendo conductas saludables durante su estancia en los destinos turísticos del estado. Una de las principales acciones de la estrategia «Sé parte de
la solución» fue la implementación de una campaña de concientización tanto para los turistas como para la población
local. Mediante publicidad y actividades de promoción, se difundieron mensajes sobre los riesgos del consumo de sustancias, así como sobre los efectos negativos que pueden tener en la experiencia turística y en la seguridad de los destinos.

Además de la promoción de una cultura responsable, se establecieron medidas de prevención en colaboración con los
actores de la industria turística. Los hoteles, restaurantes, bares y otros establecimientos fueron capacitados para identificar y abordar situaciones relacionadas con el consumo de sustancias. Se implementaron políticas de tolerancia cero y se brindó capacitación al personal para detectar y reportar situaciones problemáticas.

Por otro lado, se fortalecieron las acciones de vigilancia y seguridad en los destinos turísticos de Quintana Roo. Las
autoridades incrementaron la presencia policial y se establecieron unidades especializadas para la prevención y atención de incidentes relacionados con el consumo de sustancias.

Esto se realizó con el objetivo de disuadir y prevenir la comisión de delitos, así como de brindar un entorno más seguro para los turistas. Una parte fundamental de la estrategia fue la colaboración con organismos internacionales y otros gobiernos para compartir buenas prácticas y experiencias exitosas en la prevención del consumo de sustancias en destinos turísticos. Se llevaron a cabo cursos de capacitación a policías estatales y municipales, encuentros y conferencias para intercambiar conocimientos y reforzar las políticas y acciones implementadas.

La estrategia «Sé parte de la solución» fue recibida de manera positiva por la comunidad turística y los visitantes. Muchos turistas apreciaron los esfuerzos de las autoridades estatales para brindar un ambiente seguro y saludable durante su estancia en Quintana Roo. Además, la iniciativa contribuyó a fortalecer la imagen del estado como un destino turístico comprometido con la seguridad y el bienestar de sus visitantes.

Se convocó a más de 30 medios internacionales para que realizaran reportajes especiales sobre las acciones de las
autoridades, así como de la estrategia de comunicación, destacando la publicación de reportajes en medios como The Wall Street Journal, The New York Times, The Washington Post, El País, ABC, La Vanguardia (España), Le Monde , Le Figaro (Francia), La Repubblica, Corriere della Sera, La Stampa (Italia); The Economist (Reino Unido); Univisión, Telemundo, AFP, entre otros.

Finalmente, la campaña de Difusión se fortaleció mediante el uso de Canales de Comunicación de los Aeropuertos de ASUR en el estado (Cancún y Cozumel) así como en los transportes marítimos a Isla Mujeres y Cozumel, en los que se difundieron mensajes en Español, Inglés y Francés, para advertir a los turistas sobre los riesgos jurídicos que implicaba el comercio y consumo de sustancias en nuestro país; así como las acciones que llevarían a cabo las autoridades estatales y municipales ante situaciones en que se sorprendiera a extranjeros comercializando o consumiendo sustancias en el estado.

En conclusión, la estrategia «Sé parte de la solución» implementada por el Gobierno de Quintana Roo entre 2021 y
2022 fue una respuesta proactiva y efectiva para abordar el consumo de sustancias en los destinos turísticos. A través de la concientización, la prevención y la colaboración con diversos actores, se logró fomentar una cultura responsable
entre los turistas, fortalecer la seguridad y brindar una experiencia de viaje segura y placentera para todos.

En el periodo comprendido entre septiembre de 2016 y septiembre de 2022, el Gobierno del Estado Libre y Soberano de Quintana Roo, bajo el liderazgo del C.P. Carlos Joaquín González instrumento la instalación de un Grupo de Estrategia que dictó la política de Comunicación y determinó parte de las acciones que desde la Coordinación General de Comunicación del Gobierno del Estado se instrumentaron para tener un control sobre los mensajes y los momentos en que deberían ser articulados por las distintas Secretarías y dependencias de la administración pública
estatal.

⁠La Comunicación en la (Reactivación Turística.)

Uno de los factores clave para la reactivación del turismo en Quintana Roo fue la implementación del Certificado de Buenas Prácticas Sanitarias. Este certificado, otorgado por la Secretaría de Turismo del estado, se otorgó a los establecimientos y prestadores de servicios turísticos que cumplieran con los protocolos de seguridad e higiene establecidos por las autoridades estatales. Esta medida brindó confianza tanto a visitantes internacionales como nacionales y demostró el compromiso del estado de Quintana Roo con la salud y seguridad de sus visitantes. Otro elemento importante para la reactivación fue la promoción de destinos turísticos seguros a nivel nacional e internacional. El Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo implementó por instrucciones del Gobierno del Estado, una estrategia de promoción turística destacando los protocolos de seguridad que posteriormente fueron exportados a otros destinos turísticos en el mundo, así como su compromiso con la salud de los visitantes. Además, se establecieron alianzas con aerolíneas y otros actores del sector para ofrecer descuentos y paquetes turísticos, lo que incentivó la llegada de turistas internacionales y nacionales.

Estas acciones, fueron acompañadas de una Estrategia de Comunicación constante a nivel local, mediante la implementación de un programa bisemanal de Radio y Televisión que se retransmitía en Redes Sociales y medios importantes de México, Quintana Roo se ha destacado por sus playas de arena blanca, aguas turquesas y su ambiente tropical.

En los últimos años, la industria turística ha sido motor económico de Quintana Roo, generando empleo y atrayendo
inversión tanto nacional como extranjera. Durante este período, se observó un incremento significativo en el número de turistas que visitan el estado, tanto a nivel nacional como internacional.

En 2016, Quintana Roo recibió aproximadamente 18 millones de visitantes, cifra que se ha incrementado de manera constante año tras año. En 2019, antes de la pandemia de COVID-19, se registró un récord de más de 24 millones de turistas en el estado (24,269,042). Sin embargo, debido a las restricciones y medidas sanitarias implementadas en 2020 y 2021 a causa de la pandemia, la llegada de turistas se vio afectada significativamente.

El turismo sostenible y el cuidado del medio ambiente han sido temas centrales en la promoción turística de Quintana Roo. Se han implementado diversas iniciativas y acciones para preservar los ecosistemas naturales y fomentar un turismo responsable. La protección de los arrecifes de coral y la fauna marina han sido objetivos prioritarios para las autoridades estatales. En cuanto al turismo de negocios, Quintana Roo se ha posicionado como un destino atractivo para la realización de eventos y convenciones. La infraestructura hotelera y de servicios en destinos como Cancún y Playa del Carmen ha permitido la organización de congresos y ferias de gran envergadura.

En este escenario de los últimos años, al igual que en distintas entidades federativas de México, ha venido incrementándose la inseguridad y la presencia de actos violentos en el estado, derivada del enfrentamiento de grupos de la delincuencia organizada que pelean las plazas y regiones para controlar la distribución y comercialización de drogas y sustancias.

En el caso de Quintana Roo y sus destinos, la situación era grave ante el involucramiento de turistas internacionales y nacionales que hacían caso omiso al marco legal al adquirir y consumir sustancias, sin importar las consecuencias que esto pudiera implicar. Ante este escenario, el Gobierno del Estado reforzó las acciones de las autoridades de seguridad que actuaron en coordinación con la participación de los tres niveles de Gobierno para recuperar espacios públicos y limitar el actuar de los grupos delictivos. Estas acciones debieron ser reforzadas con una estrategia de Comunicación que implicó por un lado, a visitantes extranjeros y nacionales y por el otro, a medios de comunicación extranjeros y nacionales para generar una amplia difusión de las acciones que llevaban a cabo las autoridades, así como de las consecuencias públicos y privados, mediante el cual el Gobernador del Estado (Carlos Joaquín González) y las autoridades estatales involucradas en la emergencia sanitaria, comunicaron en forma directa a las audiencias y
grupos de interés, las acciones que se llevaban a cabo y las medidas que deberían adoptar para regresar paulatinamente a sus actividades. La comunicación fue clara y transparente, lo que generó un vínculo de confianza y permitió la reactivación económica en el estado.

La reapertura turística en Quintana Roo fue gradual y comenzó a partir de junio de 2020, con la apertura de hoteles y playas, aunque con una capacidad limitada. Además, se fomentó el turismo regional y se promovieron actividades al aire libre como el turismo de naturaleza, el buceo y otros deportes acuáticos. Es importante destacar que la reactivación turística se llevó a cabo de manera cautelosa y monitoreada constantemente. A medida que la situación sanitaria evolucionaba, se ajustaron las medidas y restricciones en función de los indicadores epidemiológicos y las recomendaciones de las autoridades de salud.

En la Comunicación, se involucró en todo momento a los prestadores de servicios turísticos que apoyaron con una amplia difusión de medidas y protocolos en los accesos a sus instalaciones e incluso, en medios propios de difusión como pantallas y espectaculares públicos en puntos claves como las zonas de centros nocturnos y restaurantes, en las que se instrumentaron filtros sanitarios en horarios y fechas críticas para reforzar la toma de pruebas y el aislamiento de quienes tenían sospechas o resultados positivos a COVID.

En conclusión, la actividad turística en Quintana Roo enfrentó grandes desafíos durante la pandemia de COVID-19. Sin embargo, gracias al interés de las autoridades estatales para la implementación de protocolos de seguridad sanitaria, la promoción de destinos turísticos seguros y el compromiso de la industria turística y las autoridades locales, el estado logró reactivar su actividad turística de manera gradual y segura.

Aunque el camino hacia la plena recuperación fue largo, la gestión exitosa de la crisis en la región es un ejemplo destacado de adaptación y resiliencia en el sector turístico.